Capítulo80 Con el W******p obtenido, el corazón del señor Morales palpita emocionado
—Es un conejo.
—¡¿Un conejo?! —Yaritza se quedó sorprendida, era la primera vez que escuchaba sobre una amistad entre un caballo y un conejo.
David asintió con la cabeza, su mirada se posó en el amplio establo de Luciérnaga.
Siguiendo su mirada, Yaritza vio una madriguera de conejo cuidadosamente construida en una esquina.
—¿Y qué pasó con Deslumbrante? —le preguntó Yaritza.
—Se escapó.
En ese momento, Luciérnaga emitió un gruñido muy insatisfecho.
David le echó una mirada, y en un instante, Luc