La luna se volvía cada vez más llena, la luz de la luna se acumulaba y la envolvía. Sin embargo, él era más brillante que toda la luz de la luna.
—Chiquilla, toqué la luna por ti. Me dijo que el deseo que pediste, ya se había cumplido.
Yaritza se despertó de un sueño, sintiendo solo un ardor en sus mejillas. ¿Cómo era posible tocar la luna? ¿Cómo podía él tocar la luna por ella? Su deseo, ni siquiera se había cumplido...
Yaritza se volvió más consciente. Realmente fue solo un sueño.
Justo cuando