Ella, en serio deseaba que yo me cayera del acantilado y muriera, así no tendría que seguir preocupándose por qué hacer con su malvada hija.
Sus expresiones me hicieron dar cuenta de que no solo me estaban difamando sin más, ni buscando excusas para Luna, sino que realmente creían que yo había drogado a Luna.
Aunque mi amnesia me hizo olvidar algunas cosas, estaba completamente segura de que jamás hice algo así, así que les dije:
—¡No sé por qué piensan eso! ¡Nunca hice algo así!
—Ni siquiera sa