Pero ¿por qué David no pensaba en todo aquello?
Él claramente adoraba a Luna, la consentía tanto, la ponía por encima de mí en todo momento, y no dudaba en poner en peligro mi vida por ella. Le daba todo lo que le pedía, hacían cosas que solo una pareja haría.
Si todo esto no era pues amor, si no son dos personas que quieren estar juntas, ¿qué es entonces?
Mientras me sumergía en todos esos pensamientos, de repente recibí un informe de una agencia de investigación extranjera, con los detalles de