—Desde la escuela estuve enamorada de David.
—Por fin, pude acercarme a él. Gracias a mi habilidad en los negocios, cada vez me valoraba más.
—Estaba a punto de lograrlo… de estar con él, de que nos enamoráramos, ¡pero tú!
—¡Tú, Esmeralda! ¡Tú lo arruinaste todo!
—La noche en que David estaba borracho y a punto de estar conmigo… ¡tú te lo llevaste!
—Me dejaste sola, indefensa, y fui violada por ese cliente gordo y calvo.
—Ese maldito no solo era un pervertido… Como intenté resistirme,