Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de un tenso silencio, y que ninguno se atrevió a emitir palabra por diferentes razones, Lucas carraspeó llamando nuestra atención.
—Jonás, déjanos a solas, por favor —exigió y a duras penas el susodicho accedió, dejándonos solos—. Ana, no tienes que hacerlo...
—Quiero hacerlo, Lucas. Es verdad lo que dijo el médico; de todas maneras, si decidiste casarte conmigo, supongo que hab







