Mundo ficciónIniciar sesión¿Cuántas veces ha intentado alejarse este día y no la he dejado?
¿Por qué si me dolía tanto no la dejaba marcharse?
Ni yo mismo me entendía.
—Ana, por favor —miré el sillón y a duras penas, volvió a sentarse—. Necesito saber algo que decía esa maldita carta —frunció sus ojos—. ¿Es verdad que todo este tiempo nunca me olvidaste?
—Si digo la







