Mundo ficciónIniciar sesiónPreparé de manera meticulosa mis maletas. En una llevaba ropa, y en otra todas las cartas que le había escrito a mi esposa a lo largo de este tiempo.
Como era de esperarse, cuando Rose le advirtió sobre el viaje, ella protestó y me reprochó que tuviera que ir conmigo. Dolido porque pareciera que le repugnaba mi compañía, le respondí mordaz que tampoco me agradaba la idea, que solo lo hacía porque se trataba del empleo de mu







