Logan.
Recuerdo mucho la cara de Lidia de esta mañana su gran sonrisa se miraba tan calma y relajada, me pesó mucho tener que venir a trabajar hoy algo que no me había pasado en años pero es algo a lo que no me debo de acostumbrar, no me debo de acostumbrar ni a los cariños de Lidia ni a su presencia ya que nuestro matrimonio es un simple y mero contrato que debo de intentar seguir al pie de la letra no me debo permitir la libertad de sentir algo más allá que un simple cariño pero debo admitir