Mundo ficciónIniciar sesiónToma las llaves de su auto, ese que no utiliza salvo algunas ocasiones. Un regalo por no estar con ella. En ese entonces tenía la seguridad que ese caso tenía nombre, falda y tacones. Pero ella fingió creerle que un niño lo había necesitado a pesar de las marcas de pasión en su cuello —la mancha de un labial rojo en su camisa blanca—, ella fingió desde ese entonces.
El auto que solo manejó una vez, porque hacerlo para







