—Quiero vivir mi vida y hacer lo que realmente me hace feliz y ahora, eres tú quien lo hace —veo cómo Jacob de un salto se levanta de la cama; ya no estoy borracha, tengo mis cinco sentidos en orden y solo deseo casarme con Jacob.
Salgo de la cama algo avergonzada de que vea mi cuerpo completamente desnudo; él se pasa un dedo por una de sus cejas. Mientras me observa y se ríe.
—Ven —me dice—. No seas penosa ahora, que ya te he tocado y besado por todos lados. —Me extiende su mano y tira de mí, p