Mundo ficciónIniciar sesiónSalí del armario tan sólo unos cinco minutos después, atravesé la habitación, mientras él me llamaba para que me detuviese, importándome bien poco estar en bragas, con tan sólo su camiseta. Bajé las escaleras, corriendo, abrí la puerta y salí al porche, sintiendo la brisa invernal sobre mi rostro, al mismo tiempo que me picaban los ojos, y me dolía el corazón.







