Mundo ficciónIniciar sesiónNIXTER
Mierda claro que puede ser arrogante, el cabrón tiene un buen espécimen dentro de sus piernas para comprobar, que es muy capaz de volarle los sesos a cualquiera.
Tanque volvió a meter uno de sus dedos en mi coño.
—Dios, mujer—Exclamó él.—Estás tal







