Rodrigo sabía que tenía los días contados, tener a los carteles detrás de él era una sentencia de muerte, así que haciéndose pasar por un campesino trata de escapar por la frontera.
Se sube a un camión de transporte y con un bajo perfil trata de huir de sus verdugos.
Mientras tanto Wiliams Dockers estaba indignado por la actitud de su superior, Ernesto Casillas, había algo en él que le parecía bastante sospechoso.
_ Señor ¿Puedo pasar? _ Dice uno de los hombres de Dockers, que había llegado con