No tenía el valor para divorciarme de David,evitaba a costa dirigirle la palabra,ya hacían tres días desde esa conversación.
-Yo te amo.- Dijo en voz susurrada mientras me miraba humectar mi piel.
-Quien ama no engaña,yo estoy decepcionada de tí.
Las lágrimas brotaban de mis ojos con amargura, formando un río de dolor que reflejaba la tormenta interna que me consumía.
Me sentía atrapada en medio de un torbellino emocional, sin saber qué rumbo tomar. La presencia de David a mi lado, con su semb