~ELENA~
“Abre la puerta,” ordena Vincenzo. No está dirigido a nadie en particular, pero Riccardo camina hacia la puerta.
Él abre la puerta, y veo que Vincenzo tiene razón.
Uno de los hombres de Lorenzo está allí….Marco, el alto con la cicatriz a lo largo de su mandíbula. Pero esta vez, se ve… pálido. Sus manos tiemblan ligeramente mientras se quita la gorra.
La voz de Riccardo es baja, afilada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué estás aquí tan temprano en la mañana? ¿Es padre consciente del hecho de que está