~ELENA~
La morgue está más fría que la propia muerte.
No solo la temperatura, sino ese tipo de frío que se arrastra bajo tu piel y se instala en tus huesos.
En el momento en que entro, mis rodillas amenazan con fallar.
Paredes blancas. Suelos blancos. Sábanas blancas. Todo se siente mal. Demasiado limpio para la muerte. Demasiado silencioso para el dolor. Todo huele a químicos y pérdida.
Mi corazón empieza a latir con fuerza mientras el asistente retira la sábana.
Y ahí está ella.
Mi madre.
Se