Capítulo 47. A mi lado
El efecto pasó después de media hora. Lo que sea que me hubieran dado, me había tenido presa de Aarón y sus artimañas y no podía continuar ahí. ¿Pero qué más podría hacer? Las ventanas tenían rejas, la puerta tenía seguro y cuando me agaché para asegurarme de que no había dejado matones cuidando la puerta, descubrí que sí, los había dejado.
Tenía cámaras por toda la habitación y por si eso no fuera poco, me tenía encerrada en una de las habitaciones más altas de aquella fortaleza, rodeada de ma