Estela ese día llegó al trabajo un poco más entusiasmada de lo que solía, y es que se sentía enérgica y lista para sobrellevar un nuevo día de jornada laboral porque tenía, en su opinión, al mejor jefe.
Aunque ponía de su parte para disimular que no tenía una relación con su jefe, era inevitable no sentirse diferente y actuar como habitualmente lo hacía.
Una compañera del trabajo se acercó para invitarla a un café y en ese momento estaba saliendo Noah del despacho. Estela sabía que no pod