Esta mañana, Maxwell se dirigió al hospital con la intención de ver a Aria. Él la echaba demasiado de menos, al menos deseaba poder entrar a la habitación y mirarla. Durante la conducción, Maxwell estaba intentando calmar sus nervios y controlarse a sí mismo.
Lo llamaron, pero no atendió, ahora solo tenía cabeza para Aria. Ella era la única persona que le importaba en ese momento, aunque también estaba al pendiente de sus pequeños hijos.
Suspiró hondo, luego de eso continuó manejando, aunque