La señora Neal entrecerró los ojos y los miró de forma evaluativa. “Si ella realmente es tu novia, ¿por qué se comportó de forma tan descarada? ¿Por qué se quitó la ropa delante de mi yerno?”.
Fern tomó un fuerte respiro después de escuchar lo que la señora dijo. Se sentía como si todo el mundo estuviera fijando en ella una mirada burlona y despectiva.
“Tú debes ser la madre de Sydney. ¿No te contó Sydney todo lo que pasó ese día?”. Fern no podía soportar seguir escuchando esas tonterías.