La secretaria le abrió la puerta. "Entre. El presidente Eugene la espera dentro".
"Gracias". Fern apretó con fuerza la carpeta de documentos que tenía en sus manos y respiró profundamente antes de entrar.
El amplio despacho tenía una bonita vista de la ciudad. Eugene estaba sentado en la mesa de su despacho. Se había quitado la chaqueta del traje y solo llevaba una camisa de color oscuro. Mientras tanto, su corbata estaba impecable contra su cuello.
Era extremadamente serio cuando trabajaba.