La mirada de Fern se fijó en la figura. Su corazón se aceleró instintivamente.
¿Era él?
Asher se dio cuenta de que ella estaba mirando fijamente la esquina del pasillo con una expresión de desorientación en su rostro. Él miró hacia esa dirección, pero no vio a nadie. “¿Qué estás mirando?”.
Fern volvió en sí y disimuló la mirada cavilosa que tenía. “No es nada. Vámonos. Ya casi es la hora”.
Asher le miró los labios y se aseguró de que él le había aplicado perfectamente el lápiz labial