Dayton tenía razón. Muy pronto, Simon llegó.
Había llevado una tropa entera de guardaespaldas con él. Los guardaespaldas iban todos vestidos de negro. Por su postura, parecía que estaban listos para comenzar una batalla con Dayton en cualquier momento para rescatar a Sharon.
Al verlos, Dayton no se sintió nervioso en absoluto. Levantó la ceja y bromeó con Simon: "Presidente Zachary, me halaga al traer a tantos hombres".
El rostro impecable de Simon permaneció impasible. Fijó su mirada sombr