Capítulo 26. El accidente
Mi andar fue rápido, no quería que nadie me viera vestida de esa forma, en especial Lewis o peor aún Roy.
Cuando salí de la casa me sentí aliviada, pero, aun así, camine directo a las caballerizas, Chris esperaba recargado frente a la puerta de las caballerizas, jugaba con una fusta para caballo, pero al verme se reincorporó e inmediatamente acudió a mi encuentro.
—Buenos días—sonrió jugueteando con la fusta—Felicidades, disculpa que no pueda obsequiarte nada, espero que el paseo lo recompense