87. VACACIONES
Raidel se encontraba inmerso en las miradas expectantes de las jóvenes que lo contemplaban, sus ojos brillaban con la chispa de la anticipación. A pesar de su deseo de unirse a la aventura que se avecinaba, una promesa ataba su destino al sur, donde las vastas propiedades de su familia se extendían como un reino terrenal. Había jurado a su padre que conocería a la prometida que le había sido asignada, una promesa que ahora colgaba sobre él como una espada de Damocles.
Con un gesto de su mano,