Isabella, con los ojos muy abiertos, dio un paso hacia Valeria y la agarró del brazo en pánico.
—¿Qué es esto? ¡Valeria! ¿Quiénes son estos hombres?
Valeria soltó una carcajada que resonó por toda la sala.
—Isa, por favor —dijo, dándole un golpecito suave en el brazo—. ¿Qué mejor forma de relajar