—Está bien —dijo con calma forzada—. Podemos hacer las cosas bien. Pero… no puedo darte el divorcio ahora.
Isabella abrió la boca para reclamar, pero Dereck levantó una mano, deteniéndola sin mirarla.
—Estás a cargo del proyecto más grande de la empresa —continuó—. Se presenta en tres meses. No pode