Capítulo 149
El aire en la sala de espera se volvió gélido cuando las palabras de Rodrigo terminaron de flotar. Dereck se colocó el auricular, su mandíbula tan apretada que parecía que iba a romperse. Escuchó el audio: era ella. Los mismos matices, las mismas pausas, el mismo tono suave. Si él no hubiera estado