—¿Qué te pasó? ¿Te atacaron? —preguntó ella con voz rota, tomando el rostro de Dereck entre sus manos mientras el pánico la invadía—. ¡Es mi culpa! Todo es por mi culpa, debí decirte... ahora tú también estás en peligro...
Dereck, viendo que ella empezaba a hiperventilar de nuevo y que la sangre e