Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl beso se prolongó sin prisa… no había urgencia, solo la necesidad profunda de sentirse, de confirmarse que todo era real y no otro espejismo nacido del dolor.
Las manos de Dereck se deslizaron con firmeza por los costados de Isabella, recorriendo con cuidado cada tramo de piel que la bata no lograba cubrir. Sus dedos se aferraron a los muslos descubiertos de ella, marcando su presencia, como si temiera que pudiera







