128. Imprevistos
Adamo
Habían pasado unos días y nada se sabía de Jess. Si aún estaba con vida, no nos podría delatar, ya que no tenía idea de donde nos encontrábamos. Solo que era en las tierras malditas.
-¿aún nada de ella?-pregunto Mario acercándose lentamente, tenía un aspecto horrible, con ojeras y su piel un poco grisácea. Y todo por estar lejos de su compañera embarazada, ya no podía verlo así.
-nada, los sensores han estado tranquilos y no se ve movimiento desde las tierras de la manada Nigromante, a pa