Una verdadera familia.
A la mañana siguiente cuando Rachel despertó, ya Ethan se había marchado como pasaba todos los días desde hacía un tiempo atrás. Se levantó, preparó desayuno y llamó a Frank.
—Buenos días Frank, ¿me estás esperando?
—Buenos días, por supuesto aquí estoy —afirmó Frank con su acostumbrado buen humor.
—Se me hizo un poco tarde, ¿puedes subir?, necesito que me ayudes con algo, y entra, sé que tienes llave.
—Voy para allá —respondió Frank con curiosidad.
Cuando entró, Rachel estaba en la cocina.
—Y