— . . . Punto de vista de Ronan . . . —
El reloj marcaba las nueve y media, pero en mi oficina el tiempo parecía haberse detenido. La luz del monitor se reflejaba sobre los documentos apilados, dispersando destellos azulados que apenas lograban mantenerme conectado con la realidad. Frente a mí, los informes se acumulaban como montañas, esperando una atención que no podía ofrecerles. Intenté concentrarme, abrir el archivo que llevaba horas pendiente, pero mis manos no respondían. Mis