Capitulo 11

Isabella.

Las lágrimas no quieren detenerse. Yo sabía que él reaccionaría así, lo sabía.

Rosalie tenía razón.

Nadie quiere a una mujer enferma.

Derek resultó ser un estúpido que me ilusionó, y rompió mi corazón de la peor manera. ¿Qué más podía esperar? Estoy destinada a sufrir en esta miserable vida. Le dejé el celular, junto a sus llaves a la recepcionista del edificio. No quiero nada de él.

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