Mundo ficciónIniciar sesión—¡Esto es el colmo, Jessica! —Kevin alzó la voz con reclamo. Estaba que explotaba de la rabia. Ambos se encontraban en la oficina de él mientras la chica lloraba con desesperación.
—¡Te lo juro, Kevin! Yo no lo hice. Ni siquiera sabía que ese dibujo existía. Te lo juro, Kevin.
—¿No sabías que existía? Tú tenías la carpeta donde estaba el dibujo.







