Todos los sirvientes salen corriendo, la mujer esta notablemente emocionada, salen sirvientes corriendo incluso de la cocina. La mucama que me ayudo en la mañana se acerca a mi con una sonrisa y me toma la mano. Caminamos por el pasillo hasta una escalera junto a la entrada. Pronto escucho el galopar de los caballos, un enorme caballo café se detiene justo frente a mi, me siento intimidada por lo que bajo la mirada, puedo ver como unas botas negras se deslizan. Viste un uniforme militar y tiene