Los ojos de Annett estaban muy abiertos. La sensacion que sintio todo el rato desde que llego al bosque habia sido el todo el rato.
— ¿Cómo puede ser eso? No es posible. Estoy asustada por ti, Nikolas. Te amo, pero esto… —la voz de ella se desvaneció como si cayese en la cuenta de la oscuridad que les rodeaba. Los ojos de Nikolas resplandecieron, como esmeraldas en las sombras
—Me puedes mirar mientras cambio. —Su voz fue ruda y gutural. — Saldré después, a cazar con mi manada, pero esta