Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos ojos de Rudi se abrieron lentamente. Todo su cuerpo se sentía destrozado y dolorido; incluso el simple acto de mover una mano le arrancó una mueca de sufrimiento. Su mirada recorrió de inmediato el lugar que lo rodeaba. No tardó en darse cuenta de que estaba en una habitación desconocida.
El lugar permanecía sumido en la penumbra, iluminado apenas por una luz tenue. El ambiente era húmedo y estaba impregnado de un olor desagradable y







