Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuciana volvió la cabeza y le devolvió la sonrisa, dándole la bienvenida a la mujer que se aproximaba a toda prisa.
—¡Ay, cómo te he extrañado! —Raline la estrechó entre sus brazos sin dudarlo, aunque con extremo cuidado al notar su vientre, cada vez más prominente.
—Yo también, Raline. —Luciana se rio con ternura ante la efusividad de su amiga—. Pero si no has ido a visitarme ni una sola







