Mundo ficciónIniciar sesión11.
Y entonces la besé
Cerré los ojos y roce sus labios con suavidad y calma mientras acariciaba su mejilla. Era un beso sereno, de esos que sientes en lo mas profundo de tu corazón. De los que te alborotan las mariposas en el estómago. De esos lentos, suaves y largos en los que el tiempo se detiene. De los que das cuando no quieres dejarla ir aunque el aire se te acabe.
Si estaba soñando, definitivamente no quería despertar.
Entonces ella se apartó de mí yo la v







