Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo Doce.
Rosse Smith.
No…
No puedo valer madres por un mensaje.
Me señalo el corazón—¡No! Escúchame bien, tú no puedes volver a latir tan rápido por alguien. ¿Okay?
Me levanto de la cama para dirigirme al baño y hacer mi rutina mañanera, me miro fijamente en el espejo, luego me quito mi pijama y entro a la ducha. Después de varios minutos tomando







