Capítulo 36
Estoy muerto...

Estoy roto...

Me niego a decírselo pero las piernas están temblándome de dolor, ni siquiera todas las horas de practica conduciendo me habían lastimado tanto como esto. Sumándole el dolor en el trasero y el buen golpe que me termine dando en la cabeza con el techo del Ford.

Lazzarini está satisfecho, yo también, el sexo ha sido muy bueno y finalmente he aceptado que no es solo eso lo que me gusta. No voy a decírselo todavía, no me dejará en paz si lo hago.

Estiró las pier
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