Dulce engaño. Capítulo 23. ¿Un sueño?
Sony Scott.
Todo pasó en un segundo, el sonido de los disparos me aturdió, y por un momento temí lo peor. Extendí mi vista y vi a Rhos desplomarse al suelo con una herida en su pecho, al mismo tiempo que su pistola cayó de su mano y rodó por el suelo.
Había escuchado dos detonaciones, por eso me adelante a Dorian y me coloqué en frente de él, cuando vi la sangre bañando su camisa al mismo tiempo que caía al suelo, sin soltar el arma, un grito de terror salió de mi garganta y corrí hacia él.
—¡