Capítulo 48. Malas noticias.
Alexandra Green.
Dos días después.
Por fin habíamos regresado a casa, aunque debía mantenerme el reposo, me sentía aliviada de poder estar con mi familia, sobre todo porque Von decidió trabajar desde su despacho porque quería cuidar personalmente de mi embarazo.
—¿Cómo amanece mi esposa bella? —me preguntó trayéndome una bandeja de comida.
—Bien esposo —respondí dándole un apasionado beso en los labios, para separarnos cuando sentimos que debíamos enviar aire a nuestros pulmones—, Quiero bajar,