Mundo de ficçãoIniciar sessão¡Por Dios! No podía creer que me hubiese equivocado de esa manera, sentí mi sangre helarse en mis venas cuando vi el tercer nombre —¡No puede ser! —Exclamé con desesperación.
Revisé los informes posteriores, las fotografías, mi corazón se estrujó cuando vi la verdad expuesta ante mí. Estaba sorprendido, aterrado, continué leyendo el archivo que me habían enviado el d&iacut







