Capítulo 68. ¡Fénix ya necesita un novio!
Penélope se quedó de una pieza al escuchar las palabras de Elián. Un nudo subió a su garganta e incapaz de mantenerse al margen, abrió la puerta, sorprendiendo a los dos hombres.
Theo y Elián giraron las cabezas para encontrarse con Penélope. Su mano se aferraba a la puerta y sus ojos expectantes, estaba sobre ellos.
—¿Qué es lo que has dicho? —preguntó. Elián supo que le hablaba a él. Se aclaró la garganta y giró el cuerpo por completo.
—Penélope.
—Este no es un tema que debamos tratar ahora,