STEPHANIE LEONARD
Mientras las miradas de mis amigas permanecían fijas en ella, recorriéndola lentamente como si la estuvieran evaluando cuidadosamente, una punzada de satisfacción surgió en mi interior.
Ya sabía que ella intuía lo que iba a pasar.
Y, para ser sincera, me daba igual. Porque eso era justo lo que quería.
Avery ladeó ligeramente la cabeza, clavando sus penetrantes ojos en Charlotte con pura hostilidad. Ni siquiera intentó disimular la malicia en su expresión mientras hablaba.
—¿T