CHARLOTTE FLAIR
Ya habían pasado varias horas y Stephanie se había comportado de forma extraña todo el tiempo.
Aunque no me sorprendía.
Al fin y al cabo, ya sabía que solo fingía preocuparse por mí porque mi madre y la tía Harper seguían aquí. En cuanto se fueran, o no estuvieran, estaba segura de que esa falsa preocupación suya desaparecería al instante.
En cuanto a mi madre, de repente había descartado la idea de que arrestaran a Bernard y a toda su familia después de hablar a solas con papá.