En el camino de regreso, recibí una llamada de Rosa, la compañera de estudios de mi hermano, pidiendo mi ayuda para llevarme a Danilo de su casa.
Al llegar, me encontré a una familia molesta por el espectáculo que mi hermano menor acababa de dar, apareciendo de la nada en aquellas horas en casa de su amiga, totalmente ebrio y vociferando incoherencias. Aunque no muchas lo eran: pude saber de dónde provenía tal situación.
Me disculpé con los padres de la chica y hasta con su hermana menor, quien